La primavera: aumento de las enfermedades alérgicas

En abril, mayo y junio son los meses del año en los que más predomina el polen de la gramínea, elemento que fue incluido como el primer agente capaz de causar alergias en las vías respiratorias.
Lo que en un inicio se consideró como una enfermedad que solo afectaba al gremio de la aristocracia, en la actualidad, es el trastorno inmunológico más común en las personas.
¿Por qué en primavera?
Aunque hemos dicho que la época de polinización de la mayoría de las especies de nuestro territorio, tienen lugar en primavera, no quiere decir que debamos asociar las alergias solo a este factor. El nivel de sensibilización de cada persona al lugar donde se encuentre, al ambiente y las especies que le rodean también es un factor valorable. Podemos afirmar entonces que, las alergias pueden producirse en cualquier momento del año, pero en primavera proliferan aún más. Es evidente que las personas que tienen alergia al polvo o al pelo de mascota, lo sufrirán todo el año, por ejemplo.

La lluvia supone un respiro para las personas que sufren alergia al polen. El agua de la lluvia arrastra al polen hacia el suelo, pero en el momento que sale de nuevo el sol, el efecto aumenta ya que cuando el polen se enfrenta a un cambio de temperatura libera gránulos citoplasmáticos que harán que las reacciones alérgicas sean mucho peores.

En el próximo post de te daremos algunas recomendaciones para que puedas combatir estas reacciones alérgicas que se disparan en primavera.